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BRISK AND COFFEE ®

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Cómo preparar un buen café

A la hora de preparar un buen café, debemos tener en cuenta varios aspectos además de la máquina para prepararlo. Los fundamentos del café son cuatro: la proporción, el molido, el agua y la frescura. Puedes preparar cafés deliciosos con una prensa francesa, con una cafetera de filtro o con una máquina de Espresso, siguiendo estos simples consejos:

Proporción
Utiliza la proporción apropiada de café y agua, este es el paso más importante para preparar un buen café. Para elaborar una taza te recomendamos agregar 10 gramos de café por cada 180 mililitros de agua. Si esta medida te resulta demasiado fuerte, puedes añadirle un poco de agua caliente al café ya preparado. Recuerda, son 10 grs. de café por 180 ml de agua.

Molido
Cada método de preparación del café requiere un molido distinto. Por lo general, cuanto menor sea el tiempo en que el café tenga contacto con el agua, más fino deberá ser el molido. Por ejemplo, para una cafetera de Espresso, el molido tiene que ser muy fino, porque el tiempo de preparación dura sólo de 18 a 23 segundos. Por otro lado, para una Prensa Francesa se necesita un molido mucho más grueso, ya que el agua y el café permanecen en contacto durante 4 minutos.

  • Máquinas de Espresso - Molido fino 
  • Cafeteras de filtro - Molido mediano
  • Prensa  Francesa - Molido grueso

Agua
Una taza de café está formada por 98% de agua. Por eso el agua que utilices para preparar un café debe ser filtrada. El agua hervida hasta antes del punto de ebullición  (de 90° a 96° C), es perfecta para extraerle al café todo su sabor. Si el agua no está lo suficientemente caliente, no podrá darte el mismo resultado. El agua limpia resulta en una mejor taza de café.

La frescura
El café es un producto fresco y sus peores enemigos son el oxígeno, la luz, el calor y la humedad. Para mantenerlo fresco, consérvalo dentro de un envase hermético y a temperatura ambiente. Puedes guardarlo hasta por una semana. Para mejores resultados, el café debería molerse justo antes de prepararlo. Una vez abierto consumirlo en 7 días, máximo.